- Si...Empiezo a tener hambre. Quiero comer- La chica sonrió- ¿Estás seguro de que debemos de ir a la fiesta? Hay demasiado fuego.
-Será interesante, pequeña. -Jean sonrió y le cogió la mano a su acompañante- Vayamos a ver como se consumen.
Al llegar al festival,las ascuas tapaban el atardecer que empezaba a aparecer por el horizonte, y la gente bailaba al rededor de las hogueras: empezaba la noche del fuego.

